Toco este tema con dos objetivos: comentar la politización de los temas en el acontecer nacional y segundo, tocar el tema de la eliminación de la participación de cachiporristas en futuros desfiles a nivel nacional.
Entre los comentarios en páginas de facebook y sitios web de periódicos nacionales he identificado un esquema de pensamiento:
Problema - análisis del problema – problema poco relevante en comparación con otros (delincuencia) debe ser tratado después de solucionar los más importantes - Un gobierno que no actúa en este orden es mal gobernante - Al final dicen: es una estupidez.
Después de ver esta lineal forma de “pensar” carente en su totalidad de análisis, no es de extrañarse que estas mismas personas escriban que por eso “estamos como estamos”, “quienes impulsan esta medida son retrógadas”. He leído comentarios donde le dicen a la Primera Dama que se vaya a Río de Janeiro y solicite al Presidente de Brasil que las mujeres ya no usen sus atuendos con que se caracterizan. ¿Necesitamos que otros países tomen medidas para la protección de la juventud para hacerlo nosotros? ¿Ya pensaron que Brasil es otro país, con otra cultura, otros problemas? ¿Por qué creen que dependemos que Brasil tome una medida, para luego hacerlo nosotros?
En El Salvador hay un alto índice de delincuencia, hay pobreza, hay desempleo y ¿Por qué preocuparnos por las cachiporristas? Bien: tengo dolor de cabeza, hambre, sueño, sed y calor. ¿Qué haré primero? Si mi dolor de cabeza es fuerte, muy fuerte, haré algo para calmar mi dolor (pastilla, ungüento, masaje) ¿El qué me impide cambiarme de ropa y ponerme una más fresca? o, encender el ventilador, moverme a un lugar más ventilado, con un clima fresco, ¿Debo esperar a que se me quite el dolor de cabeza para ver cómo me quito el hambre?, ¿Será que mi dolor de cabeza está influido por no comer bien, por no tomar la suficiente cantidad de agua, o por falta de sueño? ¿Será que un problema muy grande es una cadena de problemas pequeños, y que muchos no los hemos identificado?
Reconozco que hay grandes problemas que afectan a millones de salvadoreños, como la inseguridad, y que no se deben dejar de lado otros. ¿Pero es que la participación de las cachiporristas es un problema? Creo que pocos se han puesto ha pensar en esto. Lo evidente es un resentimiento y lucha entre simpatizantes de partidos políticos, en donde muchos aprovechan la menor provocación para utilizar el famoso “te lo dije” aplicado en este caso, “sigan votando por ellos”, “Allí esta el cambio”.
En nuestra sociedad existe un resentimiento político tan grave, que impide a muchos pensar en un tema sin relacionarlo y abordarlo de acuerdo a su ideología, con el fin de aclarar que su partido político es el mejor y que tienen la razón. El otro partido, es visto como un rival, del que hay que hablar en mal, aprovechando cada suceso. Hay más de dos partidos políticos, pero la mayoría de la población está identificada con ARENA y FMLN.
“Las cachiporristas” se han vuelto una excusa más para decir que el gobierno no sirve, que Funes se ocupe de los problemas graves, en fin; hay una politización de todo lo que sucede en el país. Esto sucede aún entre diputados, quienes tienen el poder de aprobar o no, leyes y decretos. Pero este no es el tema en el que quiero profundizar. Ahora vamos a hablar, en serio, sobre las cachiporras.
No a las cachiporras en los próximos desfiles
Quienes están a favor de la participación de las cachiporras dicen:
- El hombre necesita colirio, palabras de nuestro alcalde capitalino, Norman Quijano
- Los desfiles con cachiporras son parte de nuestra identidad cultural, esto se hace por tradición.
- Las señoritas tendrán mucho tiempo libre, ¿qué harán ahora?, está actividad las entretiene
- Los desfiles perderán su atractivo visual
- Provoca desempleo: el sastre, fotógrafo, el que vende las “botas”, sala de belleza…etc.
- Los travesti ensucian los ojos de los niños. Allí se debe hacer algo.
- Debe entonces eliminarse el certamen Miss El Salvador, elección de Reinas de Fiestas Patronales de todos los Municipios.
- Una caricatura de El Diario de Hoy, enfoca esto en tema de señoras amas de casa que consideran a las jóvenes como “coscolinas”
- Un vestuario no dignifica ni hace indigna a una mujer, sino sus comportamientos y acciones.
Esto es una breve recopilación, seguramente hay más “argumentos” que no están aquí, pero son más que suficientes para hacer una breve reflexión. (Estas declaraciones están publicadas en medios escritos nacionales, un reportaje audiovisual y redes sociales).
Según el ISDEMU, la práctica cultural de las cachiporristas reproduce una imagen de inferioridad de las mujeres, al relegarlas a un rol de adorno de entretenimiento. Ahora pensemos, ¿es cierto esto? Qué es lo que hay en la frase: “el hombre necesita colirio”, algo refrescante para los ojos. En su sentido más literal, las cachiporras refrescan los ojos de los hombres. Ahora me pregunto ¿Por qué?, ¿es acaso la vestimenta o lo que muestran estas menores de edad lo que las hace atractivas? Ya llegamos a una opinión en común, la respuesta es sí.
¿Bajo qué criterios son seleccionadas las cachiporras?, en la mayoría de centros educativos, seleccionan a las alumnas que tienen piernas más bonitas y algunas habilidades para manejar la batuta, aunque la segunda nunca es indispensable, la primera si. ¿Qué sucede con las señoritas que no reúnen esas condiciones y que quieren participar? Sin duda nada positivo. Se les está negando la oportunidad de hacer algo que desean porque hay otras señoritas con mejores piernas y además está la opinión de la familia, amigos, compañeros de estudio entre otros; ¿qué dirán? Si “por tradición” las cachiporras tienen piernas –robustas-. Si no es seleccionada, se le está diciendo que hay señoritas mejores que ella, que pueden hacer la misma actividad y mejor.
En consecuencia, se fomenta la rivalidad, y baja autoestima. Pueden pensar, ¿Cómo es posible que por eso, tan poco significativo, alguien tendrá baja autoestima, o peor aún, que se fomenta la rivalidad? Este es un tema muy extenso. Pero hagámoslo sencillo y por sentido común, ¿les parece? No son adultos, son adolescentes, en la edad donde su autoestima está en construcción, están descubriendo y conociendo sus habilidades, donde la opinión de sus seres cercanos y sobre todo de su edad, es de gran importancia. Tanto, que influye en la concepción de si mismas y de el valor que se dan.
Es por eso que instituciones que defienden los derechos de la mujer opinan que el proceso de selección de cachiporristas y los criterios establecidos reproducen un estereotipo de belleza que daña de la autoestima de la mayoría de niñas.
Lean esto:“Lo digo sin ninguna pena: hace dos años salí como cachiporrista y como mujer es la oportunidad de lucirnos, (de) decir tengo habilidades para el baile, me he preparado durante meses y tengo que hacerlo bien para representar a mi instituto educativo” Maité Iraheta
Ven lo que les digo: Lucirnos. Para qué quieren ser cachiporras, para lucirse. Es cuestión de autoestima, de qué tan bonita soy. Entiendo este pensamiento en una adolescente, ya que no tiene criterio, espero que Maité Iraheta no tenga más de 20 años, de lo contrario habría que hacer un estudio sobre daños cerebrales causados por participar como cachiporra en desfiles escolares.
“Porque, al parecer –opinó el ministro de Educación, lo que más atrae en los festejos son las cachiporristas y no atrae el fervor cívico. Debemos de hacer más énfasis en el fervor cívico.”
En nuestro país tenemos otras variables, y muy importantes, de este problema y son los riesgos que implica ser cachiporrista: La trata y explotación. La Policía Nacional Civil reveló que sí tienen investigaciones sobre una red de trata infiltrada en centros escolares, públicos y privados. Hasta el momento no han encontrado una relación directa de las actividades de esta estructura con las cachiporristas.
Encontré este comentario y me gustó: Lo "denigrante" no son las vestimentas de las cachiporristas sino que haya tantos degenerados y depredadores sexuales en el país que no se tocan el hígado para abusar y victimar a niñitas menores de edad. La sociedad debe reconocer que no existe rehabilitación posible para estos enfermos mentales y hay que proteger a la ciudadanía y a nuestra juventud…”
Ideas en general:
Para los que dicen: entonces que se elimine a Miss El Salvador, Reinas de Fiestas Patronales…etc. Por favor, por favor, seamos un país que piensa. Ya basta de tantos comentarios que nos avergüenzan. Les pregunto ¿si quitan a Miss El Salvador, van a decir, “entonces quiten a las cachiporras”? Ciudadanos salvadoreños, no todo se puede hacer al mismo tiempo, pero es bueno empezar ya, con algo, pequeño, pero que sea significativo, que a la larga nos beneficie.
Para finalizar, que una actividad o evento sea una tradición, no significa que no sea una equivocación, ejemplos, España, la relacionamos muchos por las corridas de toros, y ¿es algo bueno? Matar por matar, o matar por “deporte”, sin embargo es una tradición y se acaba de prohibir en Cataluña. En Alemania ya están prohibidas las vuvuzelas, son dañinas para los oídos. Aunque son una tradición, pero que no es buena. Conclusión: conservemos las buenas tradiciones y las cachiporras no lo son.
